¿QUÉ ES PEREGRINAR?

El peregrinar forma parte de nuestra vida espiritual, ya que desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte, estamos “peregrinando” en la búsqueda constante de Dios. El hombre suele siempre buscar a Dios en aquellos lugares donde se ha manifestado, de forma particular.

En la historia de la Iglesia los hombres solían peregrinar tres veces por año para presentarse ante Dios. En este caminar que hacían Jesús, María y José, vemos cómo dejaban todo para ir a su encuentro junto con otras personas.

Muchos de ustedes habrán dejado el trabajo, la familia, para emprender esta peregrinación con el anhelo de encontrar de la mano de la Virgen María, nuevamente a Dios o incluso de conocerlo por primera vez. Una peregrinación es un llamado a hacerlo con otras personas, ya que allí verás el amor de Dios en gestos concretos, una mano que se alza para que llegues a la cima del monte que soñaste tantas veces ir, un abrazo, una palabra, etc.

Es un caminar que emprendemos como peregrinos y regresamos como hermanos, ya que en la peregrinación comprendemos que un peregrino es aquel que ha encontrado a Dios, y ya no puede permanecer indiferente al otro.

Este es un tiempo fuerte en el que Dios llenará de amor nuestros corazones y vendará suavemente nuestras heridas.

Le pedimos a la Reina de la Paz, que, por su intercesión, nos permita en los días de nuestra peregrinación encontrar el verdadero sentido de la misma:

“Encontrarnos con Dios que nos está esperando.”